LOG BOOK

martes, 27 de julio de 2010

Gorgonias

Al ver una Gorgona es comprensible creer que estamos delante de una especie de planta, pero nada más lejos de la realidad, se trata de una compleja colonia de pólipos octocoralarios.

En nuestras costas podemos encontrar varias especies de los géneros Lophogorgia y Eunicella.

Los pólipos mediante la secreción de una sustancia córnea llamada gorgina forman una varilla central sobre la que se sitúan y que les confiere a las gorgonias ese aspecto de abanico ramificado.

Estos pólipos con 8 tentáculos ramificados son de un solo tipo, y se distribuyen en dos filas sobre el tronco y las ramas, estando ausentes en la base de las colonias y con la capacidad de retraerse en los ápices.

Se desarrollan sobre bloques de piedra o paredes donde existen corrientes que puedan aportar suficientes partículas en suspensión, las cuales filtran para poder alimentarse .
Como curiosidad, cabe destacar su reproducción, tanto asexual por la división de los pólipos ya existente, como la sexual, mediante al cual los gametos femenino y masculino dan lugar a una larva plántula de vida libre que tras formar parte del plancton durante un tiempo, se fija al sustrato y mediante divisiones da lugar a una nueva colonia o Gorgonia.

Pensar en el tamaño de cada uno de estos pólipos nos ayuda a entender la cantidad de años necesaria para que una colonia alcance las dimensiones que tienen las gorgonias y lo delicado de estas especies.

De un solo aletazo podemos terminar con un animal que lleva décadas desarrollándose.

viernes, 16 de julio de 2010

OWD del 12 al 15 de julio

Una semana más, una despedida más. Tras cuatro días muy divertidos, tenemos que decir "hasta pronto" a nuestras nuevas ranillas.




A algunos os veremos el próximo lunes para "Avanzaros" un poquito más.

lunes, 12 de julio de 2010

Branquias con "LA ROJA"

domingo, 11 de julio de 2010

A veces cuando bromeas

Siempre, antes de cada inmersión, bromeamos con ver cosas un poco fuera de lugar, tiburones, ballenas... ayer le tocó el turno a la tortuga, que aunque en un tiempo, dicen los abuelos de Carboneras, venían a desovar por estas playas, en 13 años que llevamos buceando por estos mares, nunca habíamos visto ninguna... hasta ayer.
Gracias a Javi y Arianne, a los que el mar dío está despedida antes de volver a Madrid, por darnos pruebas con está imagen.

sábado, 10 de julio de 2010

De la mar el mero

Aunque la palabra mero sirve para referirse a muchas especies del género Ephinephelus, nosotros en esta ocasión, por ser la primera, vamos a hablar de nuestro mero, el Epinephelus marginatus.

Para los que no sepáis de quién hablamos, se trata de ese elegante pez, de cuerpo ovalado, aplanado lateralmente, con el dorso de un color marrón verdoso salpicado de manchas amarillentas, coronado por una aleta dorsal de tonos anaranjados hacia el extremo y unas púas. El resto de aletas son algo más oscuras con un reborde blancuzco.
Característica boca de labios gruesos y mandíbulas potentes, la inferior más prominente, con las que se abalanza sobre cangrejos, sepias y otras presas.


Llegando a medir hasta metro y medio, por esta zona la pesca con arpón a influido considerablemente en el número de ejemplares así como en su tamaño, pero para los que nos estáis acompañando en los últimos años, podéis contemplar cómo nuestro peculiar amigo está empezando a disfrutar de la prohibición de la pesca, sobre todo en la isla de San Andrés, conquistando las zonas más rocosas, su hábitat preferido, donde mantiene un territorio más o menos fijo.

A pesar de ser un pez solitario, en la época de puesta, generalmente en verano, puede observarse un macho grande junto a varias hembras (no suelen superar los 80 cm). Y hablando de reproducción, un detalle curioso de esta especie es que a partir de los 10- 12 años, pueden observarse transformaciones de hembras a machos.

Con una esperanza de vida de hasta 50 años, es normal que acabemos tomándoles tanto cariño.